Descubre en nuestro blog análisis, tendencias y consejos sobre desarrollo web, apps, usabilidad y estrategia digital, pensados para innovadores y líderes de proyecto.

Cada nueva funcionalidad tarda más de lo que debería. El equipo pide tiempo para "limpiar". Llega un momento en que hay que decidir: ¿refactorizamos o reescribimos? Las dos opciones tienen riesgos reales. Equivocarse sale caro.

La mayoría de equipos ejecutan Google Lighthouse, miran la puntuación y cierran la pestaña. Pero detrás de ese número hay un informe que señala errores concretos que están afectando a tus usuarios. La puntuación es el titular. Los detalles son la noticia.

Los equipos de desarrollo dedican de media un tercio de su tiempo a lidiar con deuda técnica en lugar de construir cosas nuevas. Cuando la situación se vuelve insostenible, la tentación es tirarlo todo y empezar de cero. Pero las reescrituras completas son una de las apuestas más arriesgadas en software. La pregunta es: ¿hay otra forma?

WordPress está detrás del 43% de las webs del mundo. Es la opción por defecto cuando alguien necesita un gestor de contenidos. Pero "lo más usado" y "lo más adecuado" no siempre coinciden. Cuando un proyecto necesita escalar, la tecnología de base importa más de lo que parece.

Dos frameworks, dos filosofías, un mismo objetivo: crear apps para iOS y Android sin duplicar el trabajo. Flutter y React Native parten de ideas opuestas para resolver el mismo problema. Elegir bien puede ahorrarte meses de desarrollo. Elegir mal, meses de deuda técnica.

Te encuentras en una encrucijada familiar para cualquier líder de negocio: sobre la mesa tienes dos propuestas para ese proyecto digital clave que tu empresa necesita. Una es atractiva, rápida y, sobre todo, significativamente más barata. La otra, presentada por un partner tecnológico de mayor calibre, requiere una inversión considerablemente mayor.